cada paso que doy se acentúan, este dolor de cabeza y pensamientos invitados
los que mueren del mal de amores y derrumbe de castillos de arena
luces danzantes en la esquina con el inequívoco sonido de villancicos
mensajes desesperados con invitaciones a diálogos uniformes
las yerbas para las animas con velas rojas y blancas
el acróbata y el vendedor respetando la luz del semáforo
el vidrio se niega a subir, el calor se desespera y la bocina hace sentirse
la tienda de la esquina cerrada y la basura haciendo alfombre al caminar
mi zancudo fiel acompañante susurra al oído una melodía ya conocida
pobre alma, solo Dios y mi fe aburrida y tambaleante, hoy sedante al adormir....